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viernes, 18 de diciembre de 2015

Otaku: Origen y otros términos


A propósito de días y fechas… Este 15 de Diciembre (en teoría) se festejó el Día Internacional del Otaku; hasta la fecha y hasta que alguien me diga lo contrario, esta celebración no existe, ya que, no hay un fundamento o una organización que la haya catalogado, siendo más una especie de fecha puesta por el mismo aficionado o los mismos medios de información en la red. Dicho esto, me lleva al tema de hoy y el cual va con otra “controversia”. ¿Sabes lo que es un otaku? ¿De dónde surgió esta palabra? Bien, es momento de quitarnos esas dudas y entender que “Otaku” va a más allá de un simple término para referirse a un “aficionado al anime”.


Otaku proviene de un término japonés para la casa de otra persona o familia (otaku). A menudo esta palabra es usada metafóricamente como un pronombre de segunda persona honorífico y su traducción literal es “usted”; esto se puede ver ejemplificado en el anime “Macross”, en donde Lynn Minmay utiliza el término en este sentido y se cree que, a partir de este momento, el término fue usado para catalogar en occidente a los aficionados a la animación japonesa. Pero hay más detrás de eso… El término Otaku, se emplea popularmente en Japón como sinónimo de persona con aficiones obsesivas y se aplica a cualquier tema o campo, aunque sobre todo al fandom de anime y manga. El uso contemporáneo de este término se originó en un ensayo de 1983 por Akio Nakamori en la Revista Manga Burikko; es por eso que en tierras niponas la palabra tiene una connotación peyorativa, de la misma manera que en occidente se emplean adjetivos como “friki” (el más usado en estos días) o “nerd”; en nuestros días, se han puesto otros términos como “AkibaKei”, “Anime Fan” o “Geek”. Su negatividad deriva de la visión estereotipada de los otakus y de los reportes de los medios de comunicación sobre Tsutomu Miyazaki en 1989, conocido como “el Asesino Otaku”. Fuera de Japón y en nuestro país, se usa especialmente para los aficionados a cierto tipo de cultura popular japonesa, en especial al anime, manga o cosplay.


La forma coloquial moderna, que se distingue de la anteriormente mencionada por escribirse solamente en hiragana o katakana o raramente en rōmaji, apareció por primera vez en un discurso público de los años 1980, en la obra del humorista y ensayista Akio Nakamori. En su serie “Una Investigación de ‘Otaku'” (“Otaku” no Kenkyū), impreso en la revista lolicon Manga Burikko, utilizó el término para los fanáticos desagradables de las caricaturas. Animadores como Haruhiko Mikimoto y Shōji Kawamori habían utilizado el término entre ellos como un pronombre de segunda persona honorífica desde finales de 1970. Supuestamente un grupo de fanáticos siguió utilizando el término más allá de sus relaciones en donde otros se pasaron a un estilo menos formal de dirigirse al otro. Debido a que este mal uso de la palabra otaku indicó una torpeza social, Nakamori eligió la palabra misma para etiquetar a los fans. Morikawa Kaichiro identificó esto como el origen del uso contemporáneo del término, pero señaló que Fan Rodo (Fan Road) contenía los mismos atributos otaku bajo “clubes de cultura”, que fue publicado en 1981. Como lo mencioné antes, otaku a menudo es usado como equivalente a “geek” o “nerd”, sin embargo, puede referirse a un fanático de cualquier tema en particular, afición o cualquier forma de entretenimiento. Por ejemplo, Reki-jo se trata de mujeres otaku que están interesadas en la historia japonesa. Mientras la palabra es usada en el exterior de Japón como sinónimo de aficionado al anime y manga que disfruta de la cultura del anime, en Japón, la palabra puede ser menospreciada como un término para una persona con un interés obsesivo (no necesariamente sobre anime y manga) en particular, algunos casos llegando a niveles extremos como, por ejemplo un hombre enamorado de un dakimakura (una almohada larga japonesa con ilustraciones de personajes femeninos estilo bishojo). Otra reivindicación sobre el origen del término proviene de las obras de ciencia ficción de la autora Motoko Arai. Peter Carey en su libro “Wrong about Japan” entrevistó a la novelista, artista y cronista Gundam Yuka Minakawa, en la que revela que Arai utilizó la palabra en sus novelas como un pronombre de segunda persona, y los lectores habían adoptado el término por ellos mismos. En 1989, el caso de Tsutomu Miyazaki “El Asesino Otaku”, llevó al fandom, muy negativamente, a la atención nacional. Posteriormente en 1989, Tomohiro Machiyama escribió un libro titulado “Otaku no Hon” (lit. El libro de otaku), que se adentró en la subcultura del otaku, y también el académico Rudyard Pésimo reinvindicó haber popularizado el término.

-La Cita


“La mayor parte de la cultura moderna es superficial y falsa, pende de un hilo, y no es algo que se haya de tomar en broma. Expreso mi interés hacia una época venidera apocalíptica en la que ‘verdes hierbas silvestres’ tomarán el relevo. El período Showa fue triste porque la naturaleza, las montañas y los ríos, todo ello estaba siendo destruido en nombre del progreso económico. Sin embargo no aprendemos nada de lo acontecido en el pasado. No obstante los adultos (piensen lo que puedan pensar y crean en lo que crean) no deberían imponer su visión del mundo en los niños”… Siempre es bueno leer las frases del maestro Hayao Miyazaki, del cual se ha confundido a veces sus citas referentes a “Otakus”, basándose en la parte coloquial de su país y no precisamente en la parte de occidente.

-La Pregunta ¿Cuándo se “celebra” el Día del Orgullo Friki? R: El 25 de Mayo.


Ya que mencioné este día, esta celebración surge en España, debido a los múltiples ataques y rechazos de la cultura popular japonesa en esos lares y que, posteriormente, sería mal empleada en México para realizar un festejo inadecuado. La subcultura otaku fue descrita o fue el tema central de múltiples obras acerca del anime y manga, documentales e investigaciones académicas. El desarrollo de la subcultura se ve desde los años 1980 con la mentalidad social cambiante y el fomento de rasgos otakus en las escuelas japonesas, combinado con la resignación de algunos individuos a ser marginados sociales. La subcultura se convirtió en un grupo que se produjo con el boom del anime, particularmente con “Mobile Suit Gundam” y diversificado en el mercado de historietas, antes de ser etiquetado como otaku. Los diversos intereses de la subcultura otaku han dado lugar a numerosas clasificaciones sobre los otakus. En el año 2005, el Instituto de Investigación Nomura clasificó a los otakus en doce grupos y estimó el tamaño y la repercusión en el mercado de cada uno de estos grupos. Otras instituciones los clasificaron más a fondo o se centraron en un único interés otaku. Estas publicaciones no se refieren exclusivamente al anime y manga otaku, clasificando en distintos grupos otakus de fotografía, automóviles, idol, y electrónica. El impacto económico de la cultura otaku ha sido estimado aproximadamente en dos billones de yenes.

-Y para el final…


En México, fue una revista que trató de introducir el término “AkibaKei” como parte de su mercadotecnía, sin embargo, muy poco lo usan para referirse centralmente a un aficionado al anime. Akibakei es una palabra para los fanáticos del anime especificamente de la ciudad de Akihabara, la capital del anime en Japón. Un servidor se fue a lo más sencillo y piensa que lo correcto es “Anime Fan” porque no sólo involucra una sola rama, sino todos los gustos y derivaciones de la cultura pop nipona. “Otaku” puede ser el término correcto para decir que somos fanáticos pero, como pueden leer, no podemos ir a tierras japonesas y gritar a los 4 vientos que lo somos, porque seríamos mal vistos. Por supuesto, no podemos dejar de lado y como referencia, a que vean la serie de Gainax “Otaku no Video”, 2 OVAS donde verán más del tema y que, próximamente les traeré como reseña. Un consejo: Ver mucho anime, coleccionar muchas figuras, hacer cosplay y demás cosas, no te hace más “Otaku” que el resto; simplemente disfruta tus gustos y tu afición pero sin excesos. Para concluir, esta es mi penúltima columna del año, por lo cual, la siguiente será para cerrar con broche de oro este 2015. El camino del guerrero solitario, a través de los términos correctos, continua…

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Cuesta caro ser Otaku

Por: Samuel Morado

La cultura asiática ha cautivado a personas de todas las edades, quienes no escatiman para estar en ambiente.

Manga y anime son sin duda dos de las formas artísticas más reconocidas del Japón moderno, aunque muchas veces son confundidas por el público occidental.

En realidad, hablamos de palabras japonesas que designan equivalentes occidentales, siendo el manga “una forma de cómics” y el anime “una forma de caricaturas y/o animación”.

¿Cuál es la definición de manga y anime? 

Ambas son formas narrativas que, dentro de su parte gráfica, cuentan con estilos muy parecidos entre sí y bien diferenciados de otros productos similares.

Sin embargo y aunque mucha gente suele confundirlos (sobre todo cuando se está “por fuera del mundillo”), son cosas totalmente diferentes.

Foto: Especial

El manga es un producto impreso, del mismo modo que las historietas, tiras cómicas o cómics. Y aunque generalmente se utiliza la palabra para referirse a las creaciones propias de Japón, dentro de dicho país se califica con el mismo término tanto a los cómics orientales como a los occidentales. Los mangas varían en el precio, pero van desde 50 hasta 100 pesos por capítulo y las figuras de colección pequeñitas te cuestan desde los mil pesos o más. Los Otakus compran exageradamente cualquier cosita desde dulces japoneses como los Pocky que tienen un costo desde los 40 pesos.

¿Quiénes gastan más?

Los Otakus que más gastan son las chavas que siguen tendencias como “sweet” o “gothic Lolita” en un cosplay, pero hay otros que invierten más en cartas de “Yu-Gi-Oh!”.

En las convenciones todo es muy costoso, desde una típica "sopa" preparada con salsa de soya te la venden desde 100 pesos.

Y ahora con las tendencias coreanas, también se suma la importancia de la belleza. Los Otakus y K-popers (van de la mano) compran mascarillas, maquillaje, productos para el cabello, pero todo debe ser coreano.

Además gastan mucho en la música coreana K-pop y el J-pop, que es la música surcoreana, así como en los conciertos.

En un viaje a Corea

Personas amantes de la cultura oriental que han realizado viajes a países como Corea o Japón, han revelado para ABC que lo mínimo que se van a gastar sólo en el traslado y hotel son alrededor de los 75 mil pesos por persona.

martes, 1 de diciembre de 2015

Inauguración del Ciclo de Conferencias "Cultura Popular Contemporánea Japonesa: Un encuentro con México a través del manga y la cultura otaku" organizado por el ENAH


El 30 de noviembre se llevó a cabo la inauguración del Ciclo de Conferencias "Cultura Popular Contemporánea Japonesa: Un encuentro con México a través del manga y la cultura otaku" impartido por el Dr. Eiji Otsuka, Profesor del International Research Center for Japanese Studies, creador y crítico de Cultura Japonesa en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), evento al que asistió la Sra. Mio Otashiro, Jefa de la Sección Cultural e Informativa de la Embajada.


El evento fue organizado en el marco de la Convocatoria 2015 del Fideicomiso "Fondo de Amistad México-Japón". Este reconocido especialista en el tema del manga, anime y el fenómeno otaku, explicó sobre el origen del manga japonés que surgió durante la Segunda Guerra Mundial, haciendo una comparación detallada entre algunas imágenes japonesas inspiradas en Mickey Mouse de Walt Disney. El Dr. Otsuka explicó que toda la cultura pop aparece en el proceso de maduración de una civilización, teniendo un carácter inevitable de globalización y capitalismo. Los participantes disfrutaron de un punto de vista muy interesante con materiales importantes de hace más de 70 años. El seminario durará hasta el 3 de diciembre.

 

lunes, 12 de octubre de 2015

Manifestaciones de la cultura popular japonesa en México

Nueva Prensa
Por: María Fernanda Márquez Cervantes (LRI), fotografía por Cinthya Rosas (LCMD)

A muchos mexicanos les resulta ajeno y extraño pensar en la cultura japonesa, lo que no saben es que está más cerca de lo que creen.

El sábado 12 de octubre, la Feria del Libro arrancó con todas sus actividades, incluyendo las conferencias para conmemorar al país del sol naciente. La primera de este ciclo, llamada ‘Manifestaciones de la cultura popular japonesa en México’ fue impartida por el profesor Jorge Escobar Fernández en el Pabellón Japón, espacio reservado y decorado para tratar los distintos temas y actividades asociadas con este país.


Jorge Escobar habló sobre las distintas maneras en que la cultura japonesa se ha hecho presente en México a través de los años. En los setentas, los primeros encuentros se dieron con la aparición de programas de animación de origen japonés, tales como ‘Señorita Cometa’ (1967) ‘Esper’ (1967) y ‘Ultraman’ (1966). En los ochentas, los dibujos japoneses comenzaron a ganar popularidad, en Estados Unidos, se les empezó a reconocer como Japanimation y después como Anime. Escobar atribuye su éxito a que resultaban ser exóticas y fuera de lo común. Por último, a finales de los noventas, aparece en México un término que es muy escuchado pero que muy pocos saben su verdadero significado: Otaku.


Otaku es un término que en Japón se utiliza de manera despectiva para referirse a una persona con una obsesión hacia algún objeto. El aficionado mexicano se apropia del término para expresar su “obsesión” por la animación japonesa y el anime. Los Otakus se posicionan como una subcultura cuyos intereses son conformados por manga (historieta), karaokes (un invento japonés), el j-Pop, la gastronomía y moda japonesa. Otro elemento característico es el cosplay, palabra conformada por las palabras costume y play. Esta actividad consiste no sólo en disfrazarse de un personaje, se deben de estudiar sus características y sus rasgos de manera que se pueda hacer una interpretación adecuada de éste.

Al finalizar la conferencia, un grupo de cosplayers, le contaron a los asistentes sus experiencias. Dejaron muy claro que no ven esta actividad como otras personas podrían ver el disfrazarse en Halloween. Una cosplayer compartió que personificar a su animé favorito es amor al arte, es estudiar y encariñarse con el personaje de manera que ya se convierte en una parte de ella.

domingo, 11 de octubre de 2015

Conferencia “Manifestaciones de la cultura popular japonesa (Otaku) en México” por Jorge Escobar


El sábado 10 de octubre, a las tres de la tarde en el marco de la XXV Feria Internacional del Libro de Monterrey, se llevó a cabo la conferencia “Manifestaciones de la cultura popular japonesa (Otaku) en México”, evento que forma parte de la temática central de la feria: la celebración de la cultura japonesa. En esta conferencia se habló sobre el interés que ha habido en la cultura japonesa entre los mexicanos.


Jorge Escobar, profesor de la Facultad de Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, comenzó la charla preguntando a los asistentes si alguno tenía interés en la cultura japonesa, particularmente en el anime, pues desde los setentas hay presencia de caricaturas y series japonesas en la televisión mexicana. Escobar repasó algunas de las series animadas más populares de esa década y la siguientes, pasando por algunos de los entrañables programas como Señorita Cometa, Ultraman, Candy Candy y Mazinger Z.

Apuntó que en la década de los ochentas se empezó a usar el término “anime” para referirse a las series animadas de origen japonés. Anteriormente, se les denominaba, al menos en Estados Unidos, como “japanimation”, es decir, animaciones provenientes de Japón.

En la década de los noventa, apuntó Escobar, tuvieron éxito en México series como los Caballeros del zodiaco, Sailor Moon y Dragon Ball; las cuales son mucho más conocidas por el público joven. Escobar señaló que fue alrededor de estas fechas cuando en méxico se empezó a llamar “otaku”, de manera despectiva, a los aficionados del anime. En Japón el término “otaku” se utiliza para referirse a una persona aficionada de alguna cosa y no exclusivamente de anime. En Latinoamérica, asegura Escobar, se utiliza el término para nombrar a los aficionados, obsesionados o no, a la cultura japonesa. Asimismo, apuntó que los otakus se consideran como una subcultura. Los intereses de esta subcultura no se limitan al manga y anime, abarca también los dramas televisivos, la múscia (j-pop) y el estilo de vida japonés.

Hacia el final de su presentación, Escobar, compartió un texto de su autoría donde reflexiona sobre la influencia de animes como Candy Candy y Dragon Ball en la vida cotidiana de los mexicanos. Luego de leer el texto, lo acompañaron cuatro chicas cosplayers. Este término se utiliza para referirse a las personas que se disfrazan de alguno de los personajes de un anime o manga. En este caso, las chicas compartieron su experiencia como cosplayers e invitaron a los asistentes a interesarse más por la cultura japonesa.

viernes, 9 de octubre de 2015

[Reseña] Marc Bernabé en México: la guía de Japón para el amante del manga y el anime


Hola a todos, espero estén teniendo una excelente semana y estén listos para un divertido fin de semana. El pasado miércoles 7 de octubre tuvimos el gusto de ser invitados a presenciar una conferencia muy entretenida auspiciada por la Fundación Japón en México en el anexo de la Embajada del Japón en México con nuestros amigos del Espacio Japón.


Marc Bernabé es un catalán que ha pasado años estudiando el idioma japonés y su cultura, y es autor de la serie de libros “Japonés en Viñetas” y “Kanji en Viñetas“, libros de aprendizaje del idioma en situaciones del día a día basadas en el concepto cultural japonés que más apasiona a Bernabé, el manga. Como muchos sabrán el manga es el nombre que reciben las historietas japonesas que se publican tanto en revistas como en tomos recopilatorios, y desde los años 50 han entretenido al país del sol naciente y en épocas más reciente a personas en el resto del mundo.


La platica se centró en los lugares que uno debe visitar como fanático de la cultura popular japonesa, comenzando por la meca otaku reconocida internacionalmente, Akihabara, un barrio de Tôkyô que comenzó como un conjunto de tiendas de electrónica y ha evolucionado a los edificios con pisos completos de venta de manga, juguetes, figuras y maid cafés. Posteriormente se habló un poco de Shibuya, el centro de la moda en Tôkyô, que si bien la venta de artículos referente a series de anime y manga es muy limitada, es el escenario de muchas de esas historias, por lo que es un centro turístico para los fanáticos de dichas series. Después se abandonó la capital japonesa para ir al barrio conocido popularmente como Denden Town y oficialmente llamado Nipponbashi, en la populosa ciudad de Ôsaka, en este lugar se puede conseguir todo lo que se refiere a mercancía derivada del anime y el manga.

Akihabara tiene miles de tiendas y locales con una variedad apabullante de mercancías y servicios.

Saliendo de los grandes centros urbanos en donde se puede consumir un sin número de productos, se comenzó una larga listas de museos dedicados al manga y sus autores. Comenzando con el Museo Internacional del Manga en Kyôto, un edificio que otras épocas albergaba una escuela primaria fue rescatado para albergar la colección permanente de tomos y revistas de manga más grande del mundo, donde periódicamente también se hacen muestras temporales sobre autores y la realización del manga.

Denden Town es el lugar en Ôsaka para los amantes del manga y el anime.

Luego conocimos el Museo Ghibli, dedicado principalmente a las creaciones del genio Hayao Miyazaki como Mi vecino Totoro, El Castillo en el Cielo o Nausicäa en el Valle del Viento, junto con otros trabajos del estudio japonés de animación; muy cerca de ahí se encuentra una curiosidad, la casa del mangaka (creador profesional de manga) Katsuo Mesa, que se destaca por sus rayas rojas y blancas, al estilo de las playeras usadas por sus personajes. Después vimos un poco del Museo de Osamu Tezuka, también conocido como el “Dios del Manga“, creador de personajes emblemáticos como Astroboy, este museo se encuentra en la prefectura de Hyôgo, ya que él nació en esta región, lo cual fue incentivado por los lugareños para generar ingresos a través del turismo, algo que posteriormente fue replicado por otras ciudades.

La biblioteca del Museo Internacional del Manga es un salón enorme al estilo de una universidad antigua.

Este rush de museos de autores en sus lugares de nacimiento tuvo como resultado varios lugares muy interesantes, como el Museo de Fujiko F. Fujio en Yamanashi, autor del gato cósmico Doraemon, o el Museo de Shotaro Ishinomori, autor de Kamen Rider, precursor de los famosos Power Rangers, lugar que se encuentra en Ishinomaki, ciudad afectada por el tsunami del 2011, de sus 2 pisos, el primero fue destruido por el agua que entró de golpe al edificio, pero todo el material importante se encontraba en el 2do piso, por lo que no hubo perdida de material de museo, como dato curioso, una estatua de Kame Rider se encontraba en el camino de la ola y no sufrió daños, tomándose como símbolo de la fuerza del personaje y la ciudad. También está el Museo de Shigeru Mizuki y la Mizuki Road en la ciudad de Sakaiminato, el primero es el lugar donde se muestra el trabajo del mangaka que aún vive, y la segunda es una avenida donde se encuentran estatuas de los personajes creados por este veterano de guerra, los cuales se basan en los yôkai, fantasmas del Japón antiguo. Y por último se vio algo muy similar en la prefectura de Tottori, donde se encuentra el Museo de Goshi Aoyama, y regadas por toda la ciudad un conjunto de estatuas de su personaje más popular, el Detective Conan.

El Museo de Ghibli es un lugar adorable lleno de elementos de las películas que han maravillado a millones.

Después vimos un poco del Museo del juguete de Bandai, donde se encuentra el busto tamaño real de un Gundam, y curiosamente también está el museo Thomas Alva Edison de Japón dentro del mismo edificio. Saliendo de los museos, también hay muchos otros lugares con temática de anime y manga, como el Doraemon Sky Park en Hokkaido, un parque de diversiones con temática de Doraemon, o la estatua a escala 1:1 de Gundam en Odaiba Tôkyô, junto a la estatua 1:1 del primer mecha gigante de la historia, Tetsujin28, la cual se encuentra en Kobe, y para los fans de Neon Genesis Evangelion está el busto 1:1 del EVA 01 en el parque de diversiones Fuji Q.

El Gundam tamaño real originalmente fue un elemento de promoción de la ciudad de Tôkyô al postularse para las olimpiadas del 2016.

El busto tamaño real del EVA01 tiene un entry plug donde puedes subirte y tomarte una foto.

Sin duda es una lista enorme de lugares los cuales pueden ser visitados por todos los fanáticos del anime y el manga, así que es importante hacer una buena investigación y realizar un itinerario cuando se viaja a Japón.


Por otro lado, Bernabé nos contó que para todos los interesados en adquirir su libro que actualmente se encuentra agotado en México, será reabastecido en su nueva edición en cuestión de 1 o 2 semanas, lo cual es muy bueno para todo el que desea estudiar de forma autodidacta el idioma japonés, en México se podrá encontrar en cualquier librería grande, como la librería de aprendizaje de idiomas asiáticos de nuestros amigos de ACIA, la cual les recomendamos ampliamente y les dejamos el enlace aquí.


El señor Bernabé se estará presentando en la Feria Internacional del Libro de Monterrey en donde Japón es país invitado, tendrá dos conferencias, una el sábado 10 de octubre a las 4:30pm y otra el domingo 11 de octubre a las 3pm.

miércoles, 8 de abril de 2015

Festín oriental en Guadalajara

Por: Xulio Guillén

Guadalajara, México.- El fenómeno Otaku, el cosplay, la música popular de Corea del Sur y Japón, así como las tradiciones propias de la cultura pop en oriente son las bases del J'Fest, un evento que por quinta ocasión llega a México y se extenderá por primera vez a Guadalajara, este fin de semana.

A través de encuentros de fans, intercambio de ideas, actividades con talleres y concursos especiales, este festival asiático se posiciona entre los jóvenes que gustan de llevar a un nivel más fanático la moda, la música, las artes visuales, los cómics y el contenido de televisión y cine.

martes, 11 de junio de 2013

De paseo a la Pikashop


En el centro de la ciudad de México hay un cruce entre la calle de Madero y el eje central en donde puedes toparte prácticamente con cualquier personaje, desde el capitán América, hasta monstruos espaciales o espectros de la noche, lo que tampoco podía faltar es un cosplay de Hatsune Miku.


Nuestra ciudad de México es una gran ciudad llena de ideas, gente y muchas, muchas cosas, el centro de la ciudad es el corazón de este gran país y en su enorme diversidad no podía faltar un espacio dedicado solo a aquellos que viven, aman, respiran y sienten constantemente la otakuzidad brotando por sus poros.

Así pues desde hace ya un tiempo atrás se escuchaba desde el centro de la ciudad un lugar especial que pedía a gritos ser reconocida y además visitada: la Pikashop.

Pikashop no es una tienda, es algo más, en realidad es un concepto y un proyecto que vive y respira. Cuando logras sortear los tumultos de gente que se dirigen al Zócalo de la ciudad, al Palacio de Minería, Bellas Artes o a la torre Latinoamericana puedes toparte con una escena que a mi no deja de sorprenderme y brindarme una experiencia por demás divertida.

Cuando llegas al CentroCel Latino sientes por un segundo que te topaste con uno más de los edificios viejos del centro histórico que quedó completamente vacío de su historia y linaje para ser rellenado como pavo de navidad con micro-cubículos adaptados para dar sustento a la prole de Chip Torres y sus negocios “tecnológicos”. Ahí pues entre las luces blancas, los cientos de cables y fundas de celulares y el incesante canto de: qué buscabas, pásale, aquí tengo el programa que querías, llegas al umbral de una experiencia extraña y divertida al mismo tiempo.


El olor a garnacha y arroz frito te orientan para saber que estas cambiando de dimensión, que los celulares y los chips de memoria están quedando atrás, comienzan a surgir los monitores “arcade” y las tarjetas en los aparadores ganan terreno ante los “Smartphones”.

Mientras avanzaba hacia lo que no podía ser descrito sino como una “sala de duelos” no tuve ya otra opción que voltear a mi lado y decir: Toto, creo que ya no estamos en Kansas.

Pero Toto me había abandonado, mis tenis rojos tampoco habían venido, no había forma de dar marcha atrás y regresar a casa con pensamientos felices. Todas las tiendas de tarjetas que pudieron caber en un mismo piso, literal, todas, rodean un pequeño espacio abierto en donde hay unas cuantas mesas, o por lo menos eso parece, pues constantemente están ocupadas por quienes desafían los misterios del universo y combaten en duelos épicos utilizando todo tipo de tarjetas para jugar. Mucha mercancía y muchas tarjetas, raras, épicas, ultra raras y muchos aditamentos que se relacionan con el mundo de las tarjetas coleccionables, los típicos “expertos” presumiendo sus carpetas y tratando de hacer negocios o trueques, pero esto es tan solo el comienzo.

Finalmente llego a mi destino, las famosas escaleras que te llevan un poquito más cerca del cielo, siempre me genera curiosidad esas escaleras eléctricas que tan solo comunican un piso y en una sola dirección. Pero por fin al subir por esas escaleras… o mejor dicho, cuando las escaleras me subieron a mi… ahí está, el aviso de que has llegado al nido: Bienvenidos a la Pikashop.


En tres pisos más te puedes topar con mercancía muy variada, desde pockys de sabores, galletas de panditas con chocolate, refrescos de coco, uvas o lychee provenientes de Corea o de Japón hasta coleccionables espectaculares como una Ultimate Madoka ahí haciéndole ojitos a toda coleccionista que desea tenerla como la espectacular joya de la corona.

Además algo que particularmente disfruto es el espacio, si bien es cierto, que es bastante reducido y en un apocalipsis zombie es el último lugar en el que quisiera estar… a menos que quisiera comprar el manual de cómo sobrevivir el apocalipsis zombie… pero bueno, el punto es que es un espacio cómodo, agradable y sobre todo, en donde se puede pasar uno un buen rato, por no decir un día entero sumergido en la otakuzidad. Además de tiendas de coleccionables, videos originales de música y conciertos, playeras, mochilas, disfraces. También hay un local en donde te pueden hacer el peinado que quieras y salir con tu estilo Saiyajin y cuando dices: quiero que me dejes las greñas como de Vegeta o Goku, saben de qué estas hablando. Te puedes pintar el cabello de colores (claro, previa autorización de tus papás o tutores, si claro) pero también puedes tomar clases de dibujo o animación en la escuela que se encuentra dentro de este lugar.


¿Mencioné que son cinco pisos? No solamente hay espacio para una escuela de animación, también hay un maid café lo cual provoca que constantemente te topes en los pasillos con las lindas meseras que llevan su comida a los locatarios que no pueden dejar ni un segundo sin atender su changarro así que seguramente tendrás la fortuna de tropezarte con una chica con orejas de gatito llevando una orden de onigiris o té.

Por si fuera poco, puedes encontrar diferentes libros, mangas, juegos, peluches y un espacio en el piso mas alto en donde se organiza desde la reta en Street Fighter II hasta ensayos de coreografías y cosplay para las expos venideras.

Ciertamente como dije en un principio, Pikashop es un proyecto, está creciendo, por supuesto que hay algunos elementos precarios, algunas zonas todavía tienen espacios disponibles para que pongas ahí tu negocio, sobre todo si está relacionado con el mundo del anime y los videojuegos, hay paredes sin pintar y otras en proceso de convertirse en verdaderas obras de arte, encuentras el fabuloso pasillo del arrimón mientras subes las escaleras y hay un elevador que siempre es insuficiente, pero se vale soñar, soñar con que los proyectos un día dejaran de ser proyectos, con que no tendrás que recorrer un largo camino cruzando toda la ciudad para poder encontrar un manga decente.

Pero por ahora, el resultado es interesante, el espacio como dije, es suficiente, un lugar donde puedes estar todo el día usando nekomimi y nadie te mirará extraño, un lugar donde puedes estar en el piso retando a tu mejor amigo con un “deck” de Yu-gui-oh y nadie te va a mandar a hacer la tarea y un lugar en donde invariablemente debo medir la cantidad de dinero que llevo porque siempre termino gastándomelo todo, pero hasta eso es emocionante porque entonces, me veo obligado a salir y tomar el trolebús de 4 pesos para regresar a casa. Por eso me encanta, esta ciudad Otaku. Y bueno, yo solo dejo una pregunta al aire, la escuelita de diseño, debería tener cosplay… digo, uniforme. 😀

viernes, 22 de febrero de 2013

De paseo por Japón: Akihabara


Akihabara, el distrito de Tokio con el cual la mayoría de nosotros soñamos en ir por lo menos una vez en nuestras vidas. Akihabara, ese lugar donde la ficción se une a la realidad para recordarnos que todavía existen lugares mágicos. Este distrito que ha sido llamado la meca de la cultura Otaku. Este es el lugar que quiero mostrarles el día de hoy. Pero antes de entrar de lleno en el Akihabara actual, me gustaría dedicarle unas líneas a un poco de su historia.


Akihabara, al contrario que muchas otras zonas, es un distrito joven en comparación. Lo que antiguamente era un sitio con unas cuantas tiendas quedo completamente destruido después de que un incendio en 1869 azotó la zona. Al empezar la reconstrucción fue construido un templo sintoísta para evitar otro incendio. Originalmente se le conocía a este templo como Chinka-sha (鎮火社), pero la gente de la época creyendo que el dios Akiba residía en el empezó a llamarlo Akiba no Hara (秋葉の原). De aquí que actualmente se llame Akihabara (秋葉原) o en otras palabras el campo de Akiba.


Alrededor de 1945 y después de la Segunda Guerra Mundial empezó a surgir un mercado negro de electrónica en la zona debido a su cercanía con la primera universidad de maquinaria eléctrica de Tokio. Lugares donde podías conseguir desde aspiradoras, radios y otros artículos electrónicos. Así comenzó a hacerse popular entre los jóvenes que estaban interesados en la radio y electrónica en general. Debido a la baja en la venta de electrónicos y a que mucha de la gente que visitaba el lugar también le interesaba el Anime y Manga es hasta alrededor del año de 1997 que Akihabara comienza poco a poco a hacerse el distrito de la cultura Otaku que es ahora.


La realidad es que al día de hoy, en sólo pocas partes de Japón se puede encontrar tan extenso número de tiendas, museos, cafés y oficinas relacionadas al Anime y Manga como lo que se encuentra en Akihabara. Sin embargo, aquí también puedes encontrar también un sin número de tiendas de pornografía, así como una cantidad importante todavía de tiendas de electrónicos y tiendas de Duty Free. De igual manera puedes encontrar los ya muy famosos Maid Cafe, de los cuales les hablaré otro día.

Aún así la principal razón por la que la mayoría de nosotros deseamos ir a Akihabara es por lo que tiene relacionado al Anime y Manga. Lugares como el recientemente abierto Gundam Cafe, un café dedicado y ambientado en la franquicia de Gundam. Lugares como el Tokyo Anime Center, el cual aparte de ser tienda, es un lugar donde puedes obtener información turística de Anime en Japón y también una sala de exhibición. O que tal el exclusivo Good Smile Cafe, donde puedes pasar un momento agradable conviviendo con las figuras de esta compañía. Pero estos lugares  ya serán tema de otro día también.

Adicionalmente a estos establecimientos únicos, también podemos encontrar un gran número de tiendas. Tiendas como Gamers, la cual despliega uno de los anuncios más conocidos de la zona, una Dejiko de Di Gi Charat dándonos la bienvenida a Akihabara. Tiendas como Kaiyodo donde tienen en su entrada a una enorme figura de Evangelion Shogoki y de Rei Ayanami en tamaño natural. Al igual que otras tiendas como Animate, Mandarake, Tora no Ana, K-Books, Sofmap, Taito Game Station, Kotobukiya, Super Potato, entre muchas muchas otras más.


No obstante al gran número de tiendas, la realidad es que en Akihabara lo que casi si no vas a encontrar son artículos de series antiguas y sobre todo si lo que estás buscando no son figuras. Akihabara en gran parte se concentra en las series actuales o de moda en Japón, así que si lo que buscas son artículos de Sailor Moon, Dragon Ball, Rurouni Kenshin o Card Captor Sakura te recomendaría visitar también Nakano Broadway (ya hablaré de él en el futuro).

Pero después de todo esta zona no dejará de ser un paraíso terrenal para todos nosotros y eso pocos lugares te lo pueden ofrecer. Dado que nadie le podrá quitar el encanto que tiene al ver publicidad hasta en la estación del tren relacionada a lo que nos gusta, o que te regalen pañuelos en la calle con publicidad de algún juego o Anime, o que simplemente hacia donde voltees verás gente que, como tú, vinieron a disfrutar de su afición a este emocionante lugar.


Por cierto, para llegar a Akihabara puedes tomar la línea Yamanote o Chuuoo-Soubu de JR o tomar la línea Hibiya del metro de Tokio y bajarte en la estación de Akihabara. Una gran recomendación por cierto es rentar un locker en la estación para ir dejando lo que vayas comprando durante el día y no tener que estar cargándolo. De igual manera les recomiendo visitarlo en domingo puesto que se te permite caminar por las calles sin que los carros puedan circular, lo cual ha llevado a que se hagan más eventos en la calle que otros días. Para más información al respecto pueden visitar el sitio oficial en inglés.

Foto principal cortesía de septicbreath y foto de Akihabara de noche cortesía de Danny Choo